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Un trono vacío para dos posibles reyes

Mercedes, Formula 1

La Federación Internacional de Automovilismo (FIA) se afanó la pasada temporada en hacer un lavado de cara a la reglamentación, para evitar un nuevo paseo militar de Sebastian Vettel por el Mundial.

En contra de su voluntad, tanto cambio no ha deparado en un campeonato igualado y emocionante con muchas escuderías intercambiando la primera posición con el pasar de las carreras. Todo se reduce a Mercedes, casi seguro campeón según los pronósticos deportivos de betfair. El primer tercio del Mundial ha estado bajo dominio absoluto del equipo alemán y no hay visos de cambio inmediato. Las victorias son terreno vedado para todo piloto que no conduzca un W05 AMG. Vettel ha dejado un trono vacío, al que optan dos nuevos reyes: Lewis Hamilton y Nico Rosberg.

En Mónaco quedó patente que en Mercedes Hamilton no goza de privilegios, no como cuando compartía equipo con Fernando Alonso en McLaren. Le ha salido un inesperado rival, al que le une la mecánica y poco más. De hecho, las malas lenguas afirman que Hamilton y Rosberg ni se dirigen la palabra.

Rosberg dio un golpe encima de la mesa en Mónaco para colocarse por segunda vez este año en lo más alto de la tabla y ser una de las apuestas online como se puede comprobar aquí. Lo hizo, eso sí, recurriendo a artimañas sin relación con el ‘fair play’ a ojos de Hamilton. Su posible accidente forzado en la Q3, impidió a Hamilton salir a pista en el tramo final de la sesión, quedándose sin la Pole. No es ningún secreto que en Mónaco la Pole es casi sinónimo de victoria y Rosberg lo corroboró en la última carrera.

Tres victorias de Hamilton en Canadá

A Hamilton el semblante le delataba. No se tragó el montaje del accidente y el podio fue un poema. La cara de Rosberg denotaba alegría, pero la de Hamilton todo lo contrario pese a su segundo puesto. La guerra está abierta entre ambos camino del Gran Premio de Canadá. En Montreal, Hamilton ha ganado en tres ocasiones (2007, 2010 y 2012) y en esta nueva visita, que tendrá lugar este fin de semana, ése será su objetivo. En este trazado Rosberg no puede presumir de números similares, ya que su techo está en el quinto puesto de la temporada pasada. El inglés había serenado su carácter en los últimos años. Ahora la versión más visceral vuelve, cuando siente la competencia en casa. En este estado es capaz de lo mejor y lo peor,  de adelantamientos imposibles para deleite del público y también de errores de principiante.

Cuatro puntos separan a Rosberg y Hamilton con 13 carreras todavía por delante. Y la política de Mercedes es la de competencia abierta, por lo que no hay final escrito. Desde un asiento neutral esto es garantía de espectáculo, al que por falta de coche Alonso, Vettel y Raikkonen no están invitados. La apuesta de Mercedes es arriesgada para sus intereses colectivos, aunque se trata de una clara diferencia con respecto a la época más exitosa de Red Bull. Entonces, mandaba sin discusiones Vettel con Webber en el papel de mera comparsa.

El nuevo panorama promete titulares para la prensa. El pique dialéctico está a punto de eclosionar. En este aspecto Hamilton tiene más experiencia. Que se lo pregunten a Alonso. Nunca olvidará el 2007.

(Javier Pellejero)