Tipos y marcas

¿Un km 0 es un coche nuevo?

Couple with a car

En innumerables anuncios de venta de coches se están alabando los grandes ventajas y beneficios que el comprador obtiene en el momento de comprar un vehículo declarado un km 0. El argumento más importante es el precio, ya que se dice, que estos coches son mucho más baratos, pero esto no es la realidad.
Hay que tener bien claro que un coche nuevo es un vehículo a estrenar, que aun no tiene matricula. Este coche nuevo se matricula a nombre del comprador. Es un coche de primera mano y va directamente a nombre del comprador. Un coche se deprecia en la misma cantidad que costaron los impuestos de Hacienda según se pagaron, sin haberlo estrenado, esto es un gran porcentaje sin haber recogido el coche del concesionario, y es lo que se darían por un coche ya matriculado aunque no se lo estrenara.
Los coches de km 0 son coches ya matriculados. Consecuentemente son coches de segunda mano, aunque siendo completamente nuevo a estrenar. Suelen ser coches a nombre de alguna empresa o de algún concesionario. Posteriormente se transfieren estos coches a nombre del comprador, que por lo tanto es el segundo dueño y por lo tanto se trata de una compra de segunda mano y no importa que sea un vehículo a estrenar y lo venden a precio de coche nuevo sin ahorrarse el comprador ni mucho menos el porcentaje de los impuestos.
Luego, cuando llega el momento de vender el coche que se ha comprado y disfrutado hace años, su valoración también dependerá si fue comprado nuevo o de segunda mano. La valoración de un coche de segunda mano es mucho menor que si hubiera sido comprado nuevo.
Mayoritariamente parece que son coches que han sido matriculados a nombre de la empresa concesionaria y después los venden sin tener ningún km. Pero suele ser un problema cuando estos km 0 se compran a través de una empresa de alquiler coches, ya que el coche se matricula a nombre de esta empresa de alquiler y este hecho influye aun más negativamente en su valoración en el momento de quererlo vender. También hay que tener en cuenta que estos coches deben pasar la ITV a los dos años y no a los cuatro años como los coches nuevos: un coche nuevo es un coche nuevo mientras que un coche de km 0 es un coche de segunda mano, aunque el coche esté nuevo.