Competición

Sebastian Vettel impone su dominio en la casa de Ferrari

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Sebastian Vettel (Red Bull) volvió a demostrar en el GP de Italia, la casa de Ferrari, que no hay nadie este año capaz de impedir que logre su cuarto título mundial de forma consecutiva. Su dominio es total y los rivales tendrán que contentarse por luchar por el segundo puesto.

El piloto alemán sumó en Monza su victoria número 32 e igualó a las conseguidas por el español Fernando Alonso, que ayer fue segundo tras salir desde la quinta posición.

El ritmo del Red Bull de Vettel es imposible de seguir por el resto de bólidos, y eso que ayer el alemán no tuvo una buena salida. Mejor salieron los Ferrari, que llegaron a hacer soñar a los “tifosi” con una gesta que recordara el pasado dominio abrumador de la fábrica italiana en la Fórmula 1.

Estrategia de Alonso

En un fin de semana en el que los mensajes de radio entre miembros de Ferrari han cobrado especial protagonismo, uno de Alonso a su ingeniero de pista dejó claro el estatus del piloto dentro de la escuadra de Maranello. Justo después de que Vettel entrara en boxes para hacer su cambio de neumáticos, Alonso comenzó a mejorar sus cronos y avisó a sus ingenieros de que sólo él decidiría cuando entraría a boxes. Y es que la confianza que Alonso tiene en los responsables técnicos de su equipo es nula, tras los múltiples errores cometidos a lo largo de la temporada.

La idea de Alonso era resistir el ritmo de Vettel para pasarle al final de carrera, cuando esas tres vueltas de más que se mantuvo el español en pista le podían dar ventaja suficiente por el rendimiento de los neumáticos. Pero no funcionó. Con el nuevo juego de gomas, Vettel no solo no perdió tiempo, sino que aumentó su ventaja.

Hamilton y Raikkonen

Hamilton y Raikkonen pagaron su mala jornada en la clasificación y no pudieron estar con los mejores, perdiendo muchas opciones de alcanzar la segunda plaza en la clasificación de pilotos al final de la temporada.

El Mundial ahora hará escala en Singapur, donde los perseguidores de Vettel no pueden permitirse ningún error.