Comparativas

Porsche 911 Carrera S o BMW 650i, ¿cuál eliges?

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¿Un súperdeportivo clásico como el Porsche 911 Carrera S o un potente Gran Turismo como el BMW 650i? Muchos se enfrentan ante esta disyuntiva a la hora de elegir el coche de sus sueños. Vamos a ver en qué se diferencian.

El Porsche  911 Carrera S es uno de los modelos más populares entre los amantes de los coches deportivos y que ya va por la séptima generación. Está equipado con el cambio PDK de doble embrague y dispone del propulsor bóxer de 3,8 litros.

Es algo más largo (unos 10 centímetros) que su antecesor y el interior mantiene el estilo característico de los modelos de Porsche.

A 302 km/h

Con una potencia de 400 cv permite acelerar de 0 a 100 km/h en tan sólo 3,8 segundos y alcanza una velocidad máxima de 302 km/h. El consumo medio ronda los 12,6 litros, aunque se dispara cuando pisamos a fondo el acelerador.

El BMW 650i también viene con cambio automático, aunque de ocho velocidades frente a las sietes del Porsche. Cuenta también con el sistema “Adaptative Drive”, que modifica la dureza de suspensión y dirección, así como la respuesta del cambio para que el comportamiento sea más suave o más deportivo en función de lo que el conductor demande en cada momento.

407 cv de potencia

El motor V8 biturbo del 650i cuenta con 4.395 cc capaces de rendir una potencia de 407 cv. Acelera de 0 a 100 en 5,2 segundos y la velocidad máxima está limitada a 250 km/h, aunque se puede aumentar como sucede con el elegante BMW M6 con un kit adicional. Estas prestaciones están algo por debajo del Porsche, al igual que el consumo de combustible. Sin embargo, las sensaciones al conducirlo en carretera se asemejan mucho a las de un deportivo clásico, con la ventaja de un interior más cómodo para los pasajeros y con un equipamiento similar al de cualquier gran berlina de lujo.

Si lo que buscas son sensaciones puramente deportivas, la elección está clara: el Porsche. Si quieres un coche más compensado, la opción es el BMW.