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Las distracciones al volante están detrás de un tercio de los accidentes

Distracciones al volante.

Las distracciones están detrás de un tercio de los accidentes. Al menos es lo que se asegura en un estudio realizado recientemente por la compañía aseguradora Allianz. Mantener las manos en el volante, los ojos en la carretera y no perder la concentración, son los mejores consejos para evitar situaciones de peligro cuando conducimos.

Entre las principales distracciones detectadas en el trabajo de campo realizado por Allianz destaca en primer lugar la utilización del teléfono móvil. Pese a las campañas realizadas periódicamente por la Dirección General de Tráfico (DGT) se ha detectado que los conductores siguen haciendo uso de su teléfono celular mientras conducen e incluso casi un 20% de ellos escribe mensajes de texto o whatsapps mientras que un 30% lee los que recibe.

El móvil distrae incluso con manos libres

Curiosamente la distracción que provoca el uso del móvil mientras conducimos no se reduce si utilizamos sistemas de manos libres, pues la sola atención que requiere mantener la conversación provoca que disminuyamos nuestra atención sobre la carretera y algunas señales de tráfico se nos pasen.

Otra de las causas más frecuentes de distracción al volante, y reconocida por un 75% de los conductores encuestados por Allianz, es el pensar en otras cosas que en nada tienen que ver con la conducción y que, en caso de tener que realizar una maniobra de emergencia, el tiempo de reacción aumenta, con lo que es más frecuente sufrir un accidente.

Acompañantes y niños

Otro factor importante que ayuda a la distracción del conductor es el de los acompañantes en el vehículo, sobre todo si se viaja con bebés o niños pequeños. El conductor tiende a mantener un mayor contacto visual con ellos y entablar conversaciones que le restan concentración en la conducción. Se estima que si viajamos acompañados incrementamos en un 15% el tiempo en el que dejamos de estar atentos a la carretera.

También resulta contraproducente para mantener la atención el uso en marcha de los navegadores, que deberían ser utilizados solo antes de ponernos a conducir.