Consejos

La somnolencia está detrás de una quinta parte de los accidentes

Tired driver

Dormirse al volante es más frecuente de lo que la gente piensa y la somnolencia es una de las causas de una quinta parte de los accidentes de tráfico. Seguir algunos sencillos consejos antes de ponerse al volante como no conducir cuando estemos cansados o recurrir a las bebidas que contienen cafeína son prácticas que nos pueden ayudar a no sucumbir a los encantos de Morfeo.

La Fundación Española para la Seguridad Vial (Fesvial) y la Federación Española del Café (FEC) han iniciado una campaña que trata de sensibilizar a los conductores de los problemas que el cansancio y la somnolencia provocan cada año en las carreteras.

Campaña informativa

Por eso, han impreso en 90 millones de sobres de azúcar que podremos encontrar en las cafeterías de las estaciones de servicio españolas con diferentes mensajes para concienciar a los conductores de que no se debe conducir si estamos cansados. “¡Despierta! Es peligroso conducir con sueño. Para, descansa y tómate un café” es uno de estos mensajes que encontraremos en los sobres de azúcar.

Según las organizaciones responsables de esta campaña, parar durante unos 15 minutos después de estar conduciendo durante más de dos horas y tomar una taza de café hace que la conducción sea más precisa y se eviten episodios de somnolencia que pueden terminar en accidente.

También la Dirección General de Tráfico (DGT) ha alertado en numerosas ocasiones acerca de la importancia que tiene el estar descansado cuando vamos a conducir, tanto si realizamos desplazamientos largos como si son de corta duración. Dormir entre siete u ocho horas al día ayuda a que no nos durmamos al volante, así como el realizar comidas ligeras y evitar el alcohol si vamos a conducir.

Aumenta el tiempo de reacción

Y es que está comprobado que si estamos afectados por episodios de cansancio y sueño el tiempo de reacción ante cualquier eventualidad al volante aumenta de una manera significativa y se reduce la atención, con lo que dejamos de ver hasta un tercio de las señales informativas de las carreteras.

Fesvial y FEC han explicado que existen dos franjas horarias que son las más peligrosas para los conductores y en las que más nos podemos ver afectados por la somnolencia, que son las comprendidas entre las 2 y las 6 de la madrugada, y entre las 2 y las 4 de la tarde.