Consejos

El calor favorece la somnolencia y la fatiga del conductor

El calor es un enemigo para el conductor.

El verano es la época del año más calurosa y también en la que más utilizamos el coche para realizar desplazamientos más largos con motivo de las vacaciones. Las altas temperaturas pueden ser un problema para conducir, pues provocan somnolencia y mayor fatiga, con lo que aumenta el riesgo de sufrir un accidente de tráfico.

Tomar algunas sencillas precauciones para prevenir el calor si vamos a conducir durante estas fechas nos puede ayudar a disfrutar del viaje y hacerlo más seguro.

Hoy en día prácticamente todos los automóviles disponen de sistemas de refrigeración del aire. Los expertos recomiendan que dentro del habitáculo pongamos una temperatura que oscile entre los 19 y los 24 grados. Conducir con más temperatura puede hacer que aparezcan episodios de somnolencia y nos cansemos más.

Revisar el aire acondicionado

Es muy recomendable que poco antes del verano realicemos una revisión del sistema de refrigeración para comprobar si funciona correctamente o precisa una recarga de gas. Del mismo modo, para su correcto funcionamiento, deberemos cambiar los filtros de aire y polen siguiendo las recomendaciones de cada fabricante.

Si vamos a realizar un desplazamiento largo, es conveniente evitar las horas de más calor. Es más recomendable viajar a primera hora de la mañana o por la tarde, evitando las horas del mediodía.

También nos ayudará a prevenir el cansancio y la somnolencia no conducir inmediatamente después de comer y, por supuesto, no hacerlo si hemos ingerido alguna bebida con alcohol. Del mismo modo, si estamos tomando algún medicamento, será conveniente leer detenidamente el prospecto para descartar que tenga efectos secundarios que puedan provocar somnolencia.

Descansar cada dos horas

Otro aspecto que debemos tener en cuenta es evitar realizar los desplazamientos del tirón. Es muy recomendable realizar paradas de al menos 10 minutos cada dos horas. Estirar las piernas y tomar alguna bebida fresca (agua o refrescos) nos mantendrá hidratados y despiertos.

Y, por supuesto, es muy aconsejable utilizar gafas de sol para proteger los ojos.