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Continental piensa en el futuro

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Los esfuerzos sobre la movilidad del futuro deben centrarse en los clientes finales y sus intereses. “Los accidentes de tráfico deben ser relegados al pasado. ¡Esto ya no es una utopía! De hecho, el escudo de protección que ofrecen los datos del vehículo y la información de otros usuarios de la vía permitirá a los coches del futuro mejorar con el objetivo de evitar accidentes”, señaló Dr. Elmar Degenhart, consejero delegado de Continental AG, el jueves en el Congreso de la Asociación Alemana de la Industria de Automoción (VDA), en Hanover.

Degenhart concluyó: “Si continuamos avanzando hacia el coche conectado y lo integramos en Internet, las personas y su seguridad deben ser el centro de atención y no sólo sus datos personales. Estamos completamente convencidos de que la seguridad y la prevención de accidentes son compatibles con la protección de datos”.

Según la visión de Degenhart, el coche del futuro recibirá información desde Internet y a cambio el automóvil transmitirá información procedente de sus propios sensores a una infraestructura inteligente. Además, estará en continua comunicación con ‘la nube’ y otros vehículos. Esto le permitirá estar siempre en alerta y detectar posibles peligros con antelación. Actuará como un amigo o compañero previsor que se encargará de mantener al conductor informado con suficiente tiempo sobre la situación del tráfico real y de avisarle sobre la respuesta inmediata prevista por el vehículo. El coche será entonces capaz de desacelerar antes de llegar a un punto negro. En opinión de Degenhart, esta transparencia en la información permite a los conductores confiar en los sistemas de asistencia.
De esta manera es posible garantizar aún más la seguridad y protección de datos. En este sentido, “Los ordenadores específicos, complejos software y firewall, ofrecen la protección adecuada del vehículo ante ataques externos. En cuanto a la protección de datos, nuestra experiencia demuestra que muchos servicios de red no necesitan conocer la identidad del conductor. Información anónima como la posición, la hora o el tipo de incidente, por ejemplo, son suficientes para que los vehículos se informen entre ellos de posibles peligros como pueden ser placas de hielo u otros obstáculos en la carretera”, explica Degenhart.
“En el caso de los servicios que requieren de datos personales, los conductores deben ser siempre capaces de elegir si quieren transmitir los datos, y si es así, qué datos. La receta para el éxito del vehículo conectado está en generar confianza en el diálogo con el conductor y transparencia en los procedimientos”, enfatizó Degenhart.