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Cómo elegir el mejor aceite para nuestro coche

Revisión nivel de aceite

El aceite del motor es el mejor aliado para que éste dure muchos años. Ese líquido actúa como lubricante y previene que las piezas del motor friccionen entre sí, se calienten demasiado y digan basta al cabo de un tiempo. En el cambio de aceite para el coche surge la cuestión de saber cuál es el mejor aceite. La elección del mejor lubricante para el coche depende de varios factores como las especificaciones de calidad del fabricante, la viscosidad y el tipo.

Básicamente hay dos tipos de aceite para el coche: el sintético y el mineral. Los aceites minerales utilizan una base refinada del petróleo, mientras que en los aceites industriales o sintéticos la base destilada y refinada se somete a un proceso de transformación en el laboratorio para cumplir unas determinadas características. Existe un tercer tipo que mezcla bases de aceite mineral y sintético que tienen características intermedias.

¿Cuál es el mejor?

Los expertos en lubricantes para la industria y la automoción, FUCHS Lubricantes, lo tienen claro. Sin duda la recomendación básica es utilizar siempre el aceite industrial. Protege mejor el motor y mantienen sus propiedades más estables durante más tiempo. El uso de un aceite mineral obliga a cambiar con mucha frecuencia el fluido, por esta razón se elimina la ventaja del precio, que puede ser inferior a 30 euros en cada cambio. El lubricante sintético es más caro pero el cambio de aceite se dilata más en el tiempo y, como ya hemos dicho, el motor va siempre mejor protegido.

Es muy importante que las especificaciones del aceite sean iguales a las que recomienda el fabricante en el libro de mantenimiento o mejores. Nadie como el fabricante del motor conoce el mismo y si te recomienda un lubricante concreto es porque es el mejor que se ajusta a las especificaciones que requiere el motor, aunque puedes cambiarlo por otra marca que cumpla igualmente dichas especificaciones.

Refiriéndonos a la viscosidad (la propiedad que mide la resistencia que ofrecen las moléculas del aceite al fluir), hay que tener en cuenta que debe ser fluida en frío y que no se haga demasiado líquido en caliente. En las latas siempre hay dos cifras que indican la viscosidad. La primera hace referencia a una medición en frío (cifra en negativo) y la segunda en caliente (cifra en positivo). Para elegir las correctas, deberás seguir las recomendaciones del fabricante.