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A la mitad de los jóvenes se les atraganta el examen práctico

Los nervios influyen en el examen práctico.

Los meses de verano son aprovechados por miles de jóvenes para, una vez acabados los estudios, sacarse el carnet de conducir. La mayoría de ellos superan sin muchas dificultades el examen teórico pero a muchos se les atraganta el práctico. ¿Por qué?

Los profesores de las autoescuelas mantienen que cuando un alumno se presenta al práctico está bien preparado y ha demostrado en sus prácticas solvencia para conducir, y achacan la mayor parte de los suspensos a los nervios, que les lleva a cometer errores que no hacían cuando conducían acompañados del profesor.

Sin problemas con el teórico

El fabricante de neumáticos Goodyear ha realizado un estudio europeo que pone de manifiesto que cuatro de cada diez jóvenes españoles menores de 25 años suspende su primer examen práctico mientras que la prueba teórica la superan a la primera ocho de cada diez.

Los nervios es la principal causa de los suspensos en el examen práctico que hay que pasar para obtener el carnet de conducir, pero también destaca el estudio otras causas, entre las que se encuentran el superar con demasiada frecuencia los límites de velocidad, no utilizar correctamente las luces y no respetar la distancia lateral con otros vehículos que circulan junto al coche del examinado.

Los profesores de autoescuela recomiendan a sus alumnos que traten de ir a la prueba lo más tranquilos que sea posible, recurriendo si es necesario a remedios tan clásicos como tomar una tila poco antes de comenzar el examen.

Extremar la atención

Consideran los responsables de las autoescuelas que es fundamental mantener la máxima atención tanto a lo que ocurre fuera del coche como a las instrucciones que indica el evaluador, pues muchas veces las indicaciones son interpretadas de forma errónea, sobre todo las referidas a los cambios de dirección y de sentido.

Otro de los fallos más frecuentes en los exámenes prácticos tienen lugar en las glorietas, donde muchos examinados no saben afrontarlas correctamente y dicultan el tráfico al resto de vehículos.

Por último, las maniobras de estacionamiento también suelen generar muchos problemas, generalmente por errar en las referencias tomadas para aparcar correctamente el vehículo, y golpear con demasiada frecuencia tanto al bordillo como a los coches que están estacionados delante o detrás.